DIARIO DE XALAPA. “De un teléfono celular de un sujeto me quieren culpar”, sostuvo el periodista Rafael “N”, acusado de terrorismo, al salir de la audiencia de validación en Coatzacoalcos, esposado de pies y manos; la organización internacional Artículo 19 dijo que el juez José Guadalupe Nucamendi Albores se negó a anular la pruebas, a pesar de contar con irregularidades. Esta mañana, también en audiencia, el mismo juzgador deberá resolver la situación legal del periodista.
La continuación de la audiencia inicial se desarrolla esta mañana y de acuerdo con Gardiel Josué León Oropeza, hijo del comunicador, "los testigos están adentro" del recinto judicial, como parte del proceso que se lleva a cabo.
El reportero también es acusado de encubrimiento por favorecimiento, delitos contra las instituciones de seguridad pública, según la Fiscalía General del Estado (FGE).
El periodista fue captado en las inmediaciones del recinto judicial bajo la custodia de varios policías y en ese momento también dijo:
no quieren presentar ese testigo que tienen, porque saben que se lo comerían los abogados.
Antes de subir a una camioneta de la Dirección General de Prevención y Reinserción Social, el reportero agregó: “esa fiscal me odia”.
Con preocupación, Rafael “N” agregó que “la Fiscalía fabrica” y dejó en claro que las acusaciones en su contra corresponden a un teléfono celular que no le pertenece.
La continuación de la audiencia inicial en contra de Rafael “N” se lleva a cabo esta mañana y al finalizar se daría a conocer su situación jurídica.
La organización internacional Artículo 19, dedicada a defender y promover la libertad de expresión y el acceso a la información, sostuvo que el juez José Guadalupe Nucamendi Albores rechazó anular las pruebas que hay en contra de Rafael “N”, a pesar de contar con irregularidades.
Ayer se desarrolló una audiencia de validación enfocada en el caso del periodista que enfrenta los señalamientos de terrorismo, encubrimiento por favorecimiento, delitos contra las instituciones de seguridad pública.
Sin embargo, de acuerdo con Artículo 19, el juzgador “rechazó anular las pruebas, pese a las graves irregularidades en la investigación por terrorismo y otros delitos realizada por la @FGE_Veracruz en contra del periodista”.
También sostuvo que en la audiencia de hoy, “el mismo juez determinará la situación jurídica del periodista detenido de manera arbitraria”.
Exigimos condiciones mínimas de independencia e imparcialidad y la garantía de sus derechos ante una imputación que pretende criminalizar su ejercicio periodístico.
También dijo que la imputación a Rafael “N” por terrorismo “es un peligroso precedente contra la libertad de expresión”.
Rafael “N” se encuentra a disposición de la autoridad judicial desde el 24 de diciembre, en Nochebuena, tras ser detenido por agentes ministeriales y elementos del Ejército con base en una orden de aprehensión.
El periodista enfrenta los cargos antes citados y con ello figura como el único caso a nivel nacional en ser investigado por terrorismo, entre otros señalamientos.
Incluso, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció y dijo que la FGE debería explicar el caso, porque no ha habido una acusación por terrorismo en México.
Además, sostuvo que la libertad de expresión se encuentra por encima de todo.
Ayer, la gobernadora Rocío Nahle García descartó que en Veracruz o en México exista terrorismo y dijo que es necesario que se revise el Código Penal del Estado de Veracruz, que contempla ese delito en su artículo 311.
La detención de Rafael “N” ha causado también la intervención de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que exigió desarrollar un proceso totalmente apegado a derecho.
En el estado, asociaciones de periodistas también se han pronunciado en contra de la captura del comunicador y el activista Gaspar Ángel Kú presentó ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) una queja ante la posible violación de los derechos humanos del comunicador.
Mientras tanto, la familia del periodista dice que hay una persecución en contra de Rafael “N” y al igual que sus compañeros y amigos esperan la resolución jurídica que deberá dar el juzgador al finalizar la audiencia de hoy.
La detención del reportero de la fuente policíaca Rafael “N” ha generado una fuerte reacción de indignación entre periodistas del municipio de Coatzacoalcos, del estado de Veracruz, quienes este martes 30 se presentaron en la Unidad Integral de Justicia de esta ciudad para brindarle su respaldo y exigir su inmediata liberación.
Desde temprana hora, comunicadores porteños se concentraron de manera pacífica a las afueras del complejo judicial, donde manifestaron su rechazo a la criminalización del ejercicio periodístico y demandaron que las autoridades actúen de manera responsable y con estricto apego a la legalidad.
Los inconformes señalaron que Rafael “N” cuenta con más de 10 años de trayectoria en la cobertura de información policiaca en la zona sur del estado, labor que —afirman— ha desempeñado de forma pública y constante.
La audiencia inicial del comunicador dio inicio a partir de las 8:00 de la mañana de este martes, fecha en la que se lleva a cabo la audiencia de vinculación.
Durante el desarrollo de la diligencia, se dio lectura y explicación de los delitos que la fiscalía imputa al periodista. A las afueras del juzgado, el hijo del comunicador informó a los medios que en el interior del recinto judicial se encontraban los testigos considerados dentro del proceso, como parte de las actuaciones que se desahogan ante la autoridad.
Rafael “N” permanece a disposición de la autoridad judicial desde el 24 de diciembre, luego de haber sido detenido por agentes ministeriales con el apoyo de elementos del Ejército, situación que ha sido cuestionada por el gremio periodístico, al considerar que se trata de una acción basada en apreciaciones que ponen en riesgo el libre ejercicio de la prensa.
Los periodistas que acudieron a la Unidad Integral de Justicia reiteraron que se mantendrán atentos al desarrollo del proceso legal y advirtieron que continuarán con las manifestaciones pacíficas hasta que se esclarezca la situación jurídica del reportero.
El caso de Rafael “N” ha reavivado el debate sobre las condiciones en las que se ejerce el periodismo en Veracruz, particularmente en la cobertura de temas de seguridad, y ha encendido alertas en el gremio sobre el respeto a la libertad de expresión y el derecho a informar.