FORBES. La Asociación Mexicana de Semilleros (AMSAC) lanzó la campaña No Coseches Sorpresas para combatir al las semillas piratas, un mercado valuado en 175 millones de dólares en México.
“Si bien hemos trabajado coordinadamente con autoridades de la Secretaría de Agricultura, en particular del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) para comunicar a la sociedad los riesgos que genera la piratería de semillas”, afirmó Mario Puente, director ejecutivo.
“Esta vez nos proponemos llegar específicamente a los productores para ayudarles a tomar buenas decisiones y a establecer sus cultivos con la mejor calidad”, señaló el dirigente.
Dijo que la campaña informa y alerta a productores agrícolas de los riesgos de adquirir semillas pirata, que son comercializadas por vendedores no autorizados y plataformas de comercio electrónico.
Durante los últimos 5 años se identificó un incremento de la venta de las semillas pirata en plataformas de comercio electrónico y redes sociales, de acuerdo con AMSAC.
Los principales cultivos afectados son el maíz, la cebolla, el jitomate, el chile, los forrajes y plantas ornamentales.
Las mayores afectaciones se dan en la producción de granos y hortalizas en Puebla, Guanajuato, Jalisco, Sinaloa, Sonora y Chihuahua, así como en la cosecha de plantas ornamentales en el Estado de México, Morelos, Puebla, Ciudad de México, Veracruz, Colima, Guerrero y Michoacán.
En 2024, el mercado de semillas en México valía más de mil 750 millones de dólares, según Mordor Intelligence.
La Asociación Mexicana de Semilleros dice que la piratería representa 10 por ciento del mercado de semillas en México.
Según el organismo empresarial, las semillas pirata no cumplen con los estándares de calidad genética, física, fisiológica y fitosanitaria que se requieren para una óptima germinación y desarrollo del cultivo para una buena cosecha.
El comercio de semillas pirata vende grano pintado para simular ser semillas tratadas, rellena envases originales con semillas de baja calidad, usa ilegalmente las marcas registradas y la falsificación de envases y etiquetas, señaló.
Agregó que los principales afectados por la piratería de semillas son los productores agrícolas pequeños y medianos.
El uso de materiales pirata resulta en un bajo rendimiento y mala calidad de las cosechas, mayor vulnerabilidad ante plagas y enfermedades, y en pérdidas económicas significativas para los productores.
Las semillas pirata también se convierten en una puerta de entrada para plagas que afectan directamente la producción.
En la papa, el nematodo dorado puede reducir la producción hasta 75 por ciento. Mientras que en el trigo, la enfermedad por carbón parcial ocasiona pérdidas económicas calculadas en 7.02 millones de dólares anuales en el noroeste de México.
La primera etapa de la campaña durará 4 meses y se pedirá a los agricultores que desconfíen cuando encuentren “ofertas” de semilla barata en el comercio electrónico y redes sociales.
En segunda fase, organizaciones aliadas se sumarán para llegar a más productores agrícolas.