QUIÉN. La llegada de Kate Middleton y el príncipe William al tradicional servicio del Commonwealth Day en Londres no pasó desapercibida. Mientras la pareja real se dirigía a la Abadía de Westminster, un grupo de manifestantes los recibió con abucheos y gritos contra la monarquía.
En una de las ceremonias más importantes para la monarquía británica, donde miembros de la familia real se reunieron junto a líderes políticos, representantes de la Commonwealth y cerca de 1,800 invitados, entre ellos, Alberto de Mónaco, la familia real fue recibida en medio de protestas, en medio de la polémica que rodea la reciente detención del expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III.
El acto marcó la mayor aparición pública de la familia real desde que estalló el escándalo que involucra al exduque de York por sus vínculos con Jeffrey Epstein.
La llegada de los príncipes de Gales estuvo acompañada por manifestantes que se concentraron a las afueras de la Abadía de Westminster. Algunos activistas republicanos corearon consignas y desplegaron pancartas contra la monarquía, mientras se escuchaban abucheos dirigidos a los miembros de la familia real.
Estas protestas se producen semanas después de que el expríncipe Andrew fuera detenido en el Reino Unido por presunta mala conducta en un cargo público vinculada a su relación con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.