DIARIO DE YUCATÁN. El Comando Norte de Estados Unidos reporta que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y otros grupos criminales aumentaron su actividad y la amenaza a sus tropas en la frontera tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”; incluso, reveló que han hackeado a militares.
Cuando fue cuestionado por la congresista demócrata Sara Jacobs durante una audiencia en el Capitolio, el general Gregory Guillot, jefe del Comando Norte, confirmó que, tras el operativo letal en Tapalpa, Jalisco, la tropas son blanco de nuevas formas de acoso contra soldados estadounidenses, desde hackeos de teléfonos hasta amenazas directas.
El lugar donde se están registrando más amenazas contra tropas de Estados Unidos es en la nueva Área Nacional de Defensa (NDA) justo en la frontera entre California y México.
Durante una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes realizada este martes, el general Guillot admitió que los militares desplegados sufren una campaña de amedrentamiento por parte de organizaciones criminales mexicanas.
Aunque no precisó cuáles cárteles, se infiere que entre ellos está el CJNG, ya que su lider y cofundador “El Mencho” fue asesinado con ayuda de militares estadounidenses.
Asimismo, la propia presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que dicha acción militar de fuerzas especiales mexicanas contó con colaboración de inteligencia del Gobierno estadounidense.
El Departamento de Estado ofrecía hasta 15 millones de dólares en recompensa por información que pudiera llevar a la captura del capo a quien acusaba de delitos de narcotráfico.
Incluso pudo ser clave el testimonio que dio Herminio Gómez Ancira, “El Indio”, a la Administración de Control de Drogas de EE.UU. (DEA por sus siglas en inglés), quien, tras ser torturado por el CJNG, reveló rutas de escape, escondites y la red policial que protegió al narco también conocido como “El Señor de los Gallos”.
El incremento en las agresiones digitales y personales coincide con la inestabilidad derivada de la captura y asesinato de Oseguera Cervantes, el pasado 22 de febrero de 2026 en las cabañas dentro del lujoso fraccionamiento Tapalpa Country Club.
En la sesión, la congresista demócrata Sara Jacobs cuestionó sobre estos actos intimidatorios contra militares.
“Escuchamos que la actividad de los cárteles en la frontera aumentó tras el asesinato de ‘El Mencho’ en México, y que los miembros de las Fuerzas Armadas (de EE.UU.) están en la mira: sus teléfonos están siendo hackeados, están recibiendo mensajes con amenazas personales”, aseguró la congresista Jacobs.
“General Guillot: ¿Está al tanto de estas amenazas a la seguridad de las tropas que operan en esta Área de Defensa Nacional, y le preocupan?”, preguntó la congresista al jefe del Comando Norte.
“Sí, estoy al tanto de las amenazas. Y, por supuesto, cualquier amenaza a cualquiera de nuestras fuerzas es algo que no solo me preocupa, sino que exige una gran atención para asegurar que la estamos abordando adecuadamente”, respondió Guillot sin dar más detalles sobre las amenazas.
El comandante explicó que se han implementado más patrullajes con drones y aeronaves no tripuladas en las zonas consideradas más peligrosas, para reducir el riesgo de ataques directos, además de la protección contra ciberataques.
De acuerdo con datos presentados en el Congreso, más de 12 mil militares estadounidenses permanecen desplegados en la frontera sur, donde realizan tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
“La escalada de violencia entre cárteles, y dentro de ellos, sigue siendo motivo de preocupación, ya que grupos rivales luchan por el control del territorio y las rutas de tráfico”, declaró el jefe del Comando Norte.
Por su parte, el subsecretario de Guerra de Estados Unidos, Josep Humire, afirmó que el gobierno estadounidense ha pasado “a la ofensiva contra las organizaciones terroristas designadas y otros cárteles importantes en nuestro hemisferio”.
Humire detalló que, como resultado de la nueva estrategia, el trasiego de fentanilo hacia Estados Unidos ha disminuido en un 56% y las muertes por sobredosis cayeron un 20% en los últimos meses.
El Grupo de Trabajo Conjunto de la Frontera Sur reiteró sus intenciones de mantener la colaboración con las autoridades mexicanas para asegurar la región, especialmente ante el reto que supondrá la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en sedes de México, Estados Unidos y Canadá.
A la par de las crecientes amenazas y hackeos del CJNG y otras organizaciones criminales contra militares de EE.UU., los cárteles mexicanos también iniciaron la acumulación de armamento que utiliza tecnología de punta y fortalecen sus defensas, ante el temor de un posible operativo militar estadounidense en tierras mexicanas.
De acuerdo con un reportaje reciente publicado por The New York Times, miembros del Cártel de Sinaloa saben que es real la posibilidad de una incursión armada desde Estados Unidos.
Un coordinador de alto rango de la facción de Los Mayos —actualmente liderada por Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco” o “MF”, hijo de “El Mayo”— reveló en la actualidad impera un ambiente de “paranoia y nerviosismo” dentro del cártel, ante la desconfianza de infiltración de informantes tanto del gobierno mexicano como del estadounidense.
“Las conversaciones se han vuelto cautelosas y los movimientos más calculados”, citó NYT.
Las medidas defensivas incluyen la compra y despliegue de armas inteligentes como granadas propulsadas por cohetes, sistemas antidrones —capaces de interferir y derribar aeronaves no tripuladas— y la contratación de “halcones” en la Sierra Madre para vigilar el cielo ante cualquier incursión.
Según fuentes del cártel, cada sistema antidrones puede costar hasta 40 mil dólares y su función es interrumpir las señales de navegación de drones de vigilancia o ataque.
Luego de que EE.UU. capturó al dictador Nicolás Maduro, en Venezuela, la tensión aumentó, ya que deja clara la posibilidad real de una acción militar similar en territorio mexicano.
Frente a este panorama, Gregory Guillot, titular del Comando Norte, señala que a pesar de su preocupación por las amenazas y hackeos a militares de EE.UU. por parte del CJNG y otros cárteles, tras la muerte de “El Mencho”, está convencido de que los grupos criminales están priorizando sus actividades de tráfico y, por ahora, no buscan el enfrentamiento directo con las fuerzas estadounidenses.