EL ECONOMISTA. La inflación en México se mantuvo al alza durante la primera quincena de marzo de 2026 y por segunda quincena consecutiva se colocó por encima del objetivo del Banco de México (Banxico), informó este martes el Inegi.
En la primera quincena de marzo de 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó un incremento quincenal de 0.62%, por encima de la expectativa del mercado que esperaba un aumento de 0.35 por ciento.
La inflación anual llegó a 4.63%, su mayor nivel desde octubre de 2024, con un repunte de casi 24% en los precios de las frutas y las verduras, dio a conocer este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De esta manera, la inflación volvió a estar por encima del rango objetivo del Banxico, que es de 3% +/- un punto porcentual, además de que se aceleró respecto al nivel de 4.02% que alcanzó en febrero.
Es la mayor inflación (tanto quincenal como anual) en una primera quincena de marzo en al menos 10 años.
“Se acabó la buena suerte para la inflación, con todo esto se estima que la inflación al cierre de año puede ubicarse por encima del 4.20%”, resaltó Gabriela Siller, directora de análisis en Grupo Financiero Base.
Además, la analista resaltó que con la inflación en estos niveles y todos los riesgos al alza que hay, “evidentemente el Banco de México no debe recortar su tasa de interés el jueves”.
En esta ocasión, la inflación se vio presionada al alza principalmente por el índice de precios no subyacente, el cual mide la variación de precios de los productos con alta volatilidad, como las frutas y verduras, los energéticos, etc.
En la primera quincena de marzo, la inflación no subyacente fue de 1.96% a tasa quincenal, mientras que a tasa anual alcanzó un nivel de 5.18 por ciento.
Al interior del índice no subyacente, los rubros que más presionaron al alza fueron las frutas y verduras, con un alza quincenal de 8.34%, y los productos agropecuarios, con un incremento de 3.83% en la quincena.
Además, destacó un alza quincenal de 0.61% en el precio de los energéticos, esto a raíz de que los precios de los combustibles como las gasolinas Magna, premium y el diésel han subido por el repunte de los precios internacionales del petróleo desde el inicio de la guerra en Irán.