ACIPRENSA. El Papa León XIV reivindicó el valor de los libros en papel en plena era digital y subrayó que la lectura “alimenta la mente”, además de representar una valiosa oportunidad para anunciar a Cristo.
Lo afirmó durante una audiencia este 7 de mayo en el Vaticano con los empleados de Editrice Vaticana, la editorial del Vaticano fundada en 1926 que este año celebra su centenario.
El Santo Padre indicó que el libro “es una ocasión para pensar” y defendió la impresión en papel y la materialidad del libro en la era digital, ya que a su juicio remite al lector a la reflexión y al estudio.
“Leer es nutrir la mente; ayuda a alimentar un sentido crítico consciente y formado, a protegerse de los fundamentalismos y de los atajos ideológicos”, afirmó.
Por ello, exhortó a leer libros, concebidos “como antídoto a la cerrazón mental, que se refleja en actitudes rígidas y en visiones reductivas de la realidad”.
En esta línea, subrayó que los libros son además una oportunidad para encontrarnos: “Cuando tenemos un libro en las manos, idealmente nos encontramos con su autor. Pero al mismo tiempo nos encontramos con quienes lo han leído antes que nosotros, o quienes lo están leyendo o van a leerlo”, resaltó.
En concreto, el Pontífice destacó que para los cristianos puede ser además una ocasión para anunciar a Cristo. “Sabemos bien cómo la lectura de la biografía de un santo o de una reflexión espiritual bien planteada puede conmover el corazón”.
Además, recordó que a la Virgen María se la representa a menudo, en la Anunciación, “absorta en la lectura de las Sagradas Escrituras”. También citó a San Antonio de Padua, que suele sujetar el Libro de los Evangelios abierto, sobre el cual se encuentra de pie el Niño Jesús.
“A San Agustín —añadió—, lo vemos a menudo sentado ante un escritorio frente a un gran libro y, a veces, sostiene un corazón en la mano: verdad y caridad”.
De este modo, el Santo Padre invitó a los fieles a alimentarse de la Palabra de Dios, “para que ella moldee nuestra mentalidad y nuestro actuar”, especialmente a la luz de la escuela de la Virgen María y de los santos.
El Papa León XIV concluyó su discurso recordando a San Pablo VI, quien durante una audiencia con la editorial en 1976 exhortó a “mirar hacia adelante, para definir las ideas y programas para el futuro”.
“Les agradezco su trabajo, que les deseo que realicen con dedicación y pasión”, concluyó León XIV.