ELEFANTE BLANCO. Mientras el gobierno destaca mínimos históricos en distintos delitos, Tamaulipas escaló al tercer lugar nacional en la tasa de feminicidios, con 25 mujeres asesinadas por razones de género durante los primeros siete meses de 2026.
El Informe sobre violencia contra las mujeres del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) colocó la tasa de Tamaulipas en 1.31 feminicidios por cada 100 mil mujeres. El indicador estatal es más del doble del promedio nacional, ubicado en aproximadamente 0.55.
Solamente Sinaloa, con una tasa de 3.95, y Morelos, con 1.97, superaron a Tamaulipas en la medición acumulada de enero a julio.
En números absolutos, Tamaulipas compartió la cuarta posición con la Ciudad de México, ambas con 25 víctimas. Por encima estuvieron Sinaloa, con 54; el Estado de México, con 27, y Chiapas, con 26.
Los cinco estados concentraron 157 de los 380 feminicidios documentados en el país, equivalentes al 41.3% del total nacional.
El SESNSP aclara que la información de incidencia delictiva corresponde a “averiguaciones previas o carpetas de investigación iniciadas por las fiscalías estatales” y no representa la totalidad de la violencia que ocurre, sino los casos conocidos y clasificados por las autoridades.
La situación más grave se localiza en Reynosa, municipio que acumuló 12 feminicidios entre enero y julio. La cifra representa el 48% de todos los casos reconocidos en Tamaulipas.
A nivel nacional, Reynosa ocupó el segundo lugar entre los municipios con más víctimas, únicamente por debajo de Culiacán, Sinaloa, que reportó 34. Después aparecen Chihuahua, con siete, así como Benito Juárez —Cancún— y Mazatlán, con seis casos cada uno.
La tasa de Reynosa llegó a 3.04 feminicidios por cada 100 mil mujeres: más del doble del promedio de Tamaulipas y casi seis veces la tasa nacional.
La concentración comenzó a ser visible desde los primeros meses del año. Entre enero y mayo, Reynosa acumuló nueve de los 13 feminicidios registrados entonces en el estado. Ciudad Victoria tenía dos, mientras que Tampico y González reportaban uno cada municipio.
Durante julio se registró otro repunte. Los nuevos casos extendieron la violencia a Tampico, Victoria, Ciudad Madero y Matamoros, además de Reynosa.
El aumento de los feminicidios contrasta con la narrativa del gobierno sobre la reducción de la violencia, pues en agosto, la administración estatal sostuvo que Tamaulipas había registrado durante julio “los niveles más bajos de incidencia delictiva en más de diez años”.
El comunicado destacó reducciones en homicidio doloso, robo de vehículos y robo a viviendas, pero no mencionó el lugar que ocupa el estado en feminicidios. La diferencia muestra que una reducción general de determinados delitos no significa que la violencia contra las mujeres siga la misma tendencia.
Desde junio de 2023, las muertes violentas de mujeres en Tamaulipas deben investigarse inicialmente bajo la hipótesis de feminicidio. El artículo 337 Bis del Código Penal estatal contempla penas de entre 40 y 60 años de prisión cuando se acredita que el asesinato ocurrió por razones de género.
Sin embargo, la clasificación final depende de las investigaciones de la Fiscalía, activistas han advertido durante años que algunos asesinatos de mujeres pueden terminar registrados como homicidios dolosos, accidentes o suicidios, aun cuando presentan elementos que justificarían una investigación con perspectiva de género.
“La Procuraduría tiene que investigar con perspectiva de género”, advirtió desde 2018 María Salguero, creadora del Mapa de Feminicidios en México, al cuestionar la manera en que se clasificaban los asesinatos de mujeres vinculados con contextos de delincuencia organizada.
Las cifras oficiales muestran únicamente los casos que las autoridades reconocieron como feminicidios, y no incluyen otros homicidios dolosos de mujeres ni las investigaciones cuya clasificación podría cambiar posteriormente.