REDACCIÓN IA. Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI confirman que el sistema de salud en Tamaulipas experimentó una notable transformación entre 2020 y 2025: la población está abandonando el uso de instituciones públicas para atender sus padecimientos, optando en su lugar por alternativas del sector privado. [1, 2, 3]
Este cambio se destaca por el crecimiento exponencial de opciones de bajo costo y proximidad, distribuidas de la siguiente manera:
A pesar de que los niveles de afiliación formal al IMSS o ISSSTE se mantienen estables o incluso al alza en términos de derechohabiencia, su uso real en la práctica disminuyó.
Los datos del INEGI exponen que contar con una tarjeta de afiliación pública no garantiza que los ciudadanos acudan a estas clínicas. [1]
De acuerdo con especialistas del sector y testimonios recopilados en la región, este rechazo a la atención pública se debe principalmente a: [1, 2]
Este fenómeno impacta de forma directa la economía familiar, obligando a los hogares a destinar un porcentaje mayor de sus ingresos mensuales a la salud privada para obtener una atención oportuna. [1]