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Profepa suma 115 tigres asegurados desde 2022, pero no tiene dónde resguardarlos

Por: Administración
2026-10-08 21:34:20
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EL SOL DE MÉXICO. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró 115 tigres en México entre enero de 2022 y junio de 2026, pero no cuenta con instalaciones propias para mantenerlos de manera permanente. 

Mediante una solicitud de transparencia, la dependencia informó que los 115 tigres fueron asegurados en 67 lugares en 20 entidades. Veracruz concentró el mayor número, con 24 ejemplares; le siguieron Hidalgo, con 20; Jalisco, con 17; Ciudad de México, con 12, y Puebla, con ocho.

Mientras que Nuevo León, Michoacán y Querétaro registraron seis tigres asegurados cada uno, mientras Oaxaca, Yucatán, Chihuahua y Guerrero tuvieron dos. En otras ocho entidades se aseguró un ejemplar.

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Sin embargo la dependencia explicó que no cuenta con instalaciones propias, por lo que después de retirar a los animales, busca instalaciones que puedan recibirlos de manera voluntaria. Entre ellas están las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), los Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre (PIMVS), zoológicos y santuarios.

Detalló que estos sitios deben tener espacio disponible, instalaciones adecuadas y un plan de manejo autorizado para la especie. Cuando no existe un lugar disponible que reúna esas condiciones, los animales pueden permanecer bajo resguardo en el sitio donde fueron asegurados, siempre que la autoridad determine que puede funcionar como depositario.

Resaltó que encontrar un sitio adecuado puede tomar tiempo, sobre todo cuando se trata de grandes felinos que requieren instalaciones especializadas, alimentación, atención veterinaria, limpieza y personal para su manejo.

La Profepa estimó que mantener un tigre cuesta alrededor de 300 mil pesos al año. El cálculo contempla alimentación, atención, limpieza de los recintos y otros gastosnecesarios para mantener a los animales en condiciones adecuadas.

Subrayó que esos gastos son absorbidos por las UMAs, PIMVS, zoológicos o santuarios que reciben a los ejemplares. Las instituciones aceptan hacerse cargo de ellos de acuerdo con el espacio y los recursos de los que disponen.

En el caso específico de Tihuatlán, Veracruz, explicó que tienen dificultades para reubicar a estos animales.

El 5 de junio de 2025, la Profepa aseguró 22 tigres en una UMA tras recibir una denuncia ciudadana sobre las condiciones en que se encontraban. Del total, 15 eran tigres de Bengala y siete de Bengala-siberiano blanco.

Durante la misma inspección, la dependencia también encontró 75 ejemplares de fauna silvestre nacional y exótica, además de nueve venados cola blanca en vida libre, donde reportó instalaciones deterioradas, falta de áreas adecuadas para el manejo de alimentos y ausencia de equipo para contener grandes felinos en caso de una emergencia.

La Profepa señaló que los felinos eran alimentados con desechos recolectados en centros comerciales y rastros de pollos, en lugar de contar con una alimentación específica para sus necesidades.

De los 22 tigres asegurados, 14 permanecen en la misma UMA, que actualmente funciona como depositaria. Cinco son tigres blancos y nueve son de Bengala.

La Profepa informó que realiza gestiones para trasladarlos a otras UMAs que cuenten con las condiciones para garantizar su salud y bienestar, pero reconoció que la reubicación de grandes felinos es compleja por sus características y requerimientos de manejo.

La dependencia explicó que la mayoría de los tigres asegurados son producto de reproducción controlada en cautiverio en México y que hasta ahora no tiene reportes de ejemplares asegurados que provengan de otros países.

Sin embargo, la dependencia reconoció que en muchos casos no puede determinar con certeza el origen de los animales. Algunos carecen de sistemas de marcaje o de documentos que acrediten su legal procedencia, lo que impide establecer dónde nacieron o fueron adquiridos.

En el caso de Tihuatlán, el procedimiento administrativo continúa abierto y la Profepa aún no determina la sanción que, en su caso, correspondería al responsable.

Ernesto Zazueta, presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) y de Ostok Sanctuary, explicó que el costo para atender un tigre en un santuario incluso podría ser mayor. Estimó que mantener un tigre representa entre 35 mil y 40 mil pesos mensuales cuando ya se cuenta con instalaciones y es posible compartir cuidadores con otros animales.

Eso equivale a entre 420 mil y 480 mil pesos al año por ejemplar. Señaló que esa cantidad contempla principalmente alimento, cuidadores, limpieza e instalaciones, mientras que medicamentos, vacunas y gastos veterinarios pueden representar un costo adicional.

Consideró que recibir a un animal asegurado representa un compromiso de largo plazo para las instituciones que lo aceptan, pues los ejemplares pueden permanecer durante años bajo su cuidado.

Zazueta señaló que la principal dificultad después del aseguramiento, son los procedimientos legales de los animales que se quedan sin resolución. 

“El problema es que nunca resuelven los casos penales o los casos que se están llevando por los decomisos y nos dejan a los tigres toda la vida ahí”, afirmó. 

Por lo que pidió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dar seguimiento a los expedientes para definir si los animales regresan a sus propietarios, permanecen en los centros o pueden ser trasladados a otros espacios.

Consideró que el gobierno debería contar con espacios propios para recibir y mantener a los animales silvestres asegurados y que el problema no corresponde únicamente a Profepa, sino a la falta de recursos públicos destinados al bienestar de la fauna silvestre decomisada. 

“Lo ideal sería que el gobierno tuviera sus lugares para recibirlos y ellos hacerse cargo”, señaló.

“No hay ninguna partida presupuestal para el tema de los animales silvestres, decomisados o de donde vengan”, afirmó, y llamó al gobierno y a los legisladores a considerar partidas para este tipo de atención.

Los 115 tigres asegurados entre 2022 y junio de 2026 podrían representar solo una parte de los animales decomisados en el país, de acuerdo con Zazueta, ya que la cifra corresponde únicamente a los registros proporcionados por Profepa.

Resaltó que la Fiscalía General de la República (FGR) también realiza aseguramientos y decomisos de ejemplares, por lo que consideró que el número podría ser mayor.


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