EXCELSIOR. Un simple pinchazo en el dedo revoluciona el diagnóstico del Alzheimer. Un estudio confirma que, mediante gotas de sangre seca, es posible detectar la enfermedad con precisión sin necesidad de acudir a un hospital.
Esta técnica poco invasiva permite prescindir de las agujas largas y las visitas estresantes al laboratorio. El método podría facilitar el acceso a la salud cerebral, permitiendo pruebas masivas y un monitoreo constante desde el hogar.
El proyecto DROP-AD descubrió que no se requieren tubos de sangre venosa para analizar el estado cerebral. Basta con un pinchazo en el dedo, similar a la utilizada en el control de la diabetes, para recolectar muestras en una tarjeta especial.
La clave reside en la proteína p-tau217, el biomarcador fundamental para identificar la enfermedad. Los niveles detectados en las gotas de sangre seca muestran una correlación total con los análisis tradicionales de extracción venosa.
Así funciona esta prueba de detección del Alzheimer, según el estudio publicado en Nature:
La prueba no se limita al Alzheimer. Estas tarjetas permiten cuantificar otras proteínas esenciales para comprender los procesos internos del cerebro, funcionando como una ventana al estado de las neuronas.
Los investigadores identifican marcadores de inflamación y daño celular. Los resultados son muy similares a los obtenidos con sangre venosa, lo que permite una evaluación integral de la salud neurológica.
Este método resulta especialmente beneficioso para poblaciones vulnerables, como las personas con Síndrome de Down. Para este grupo, las extracciones tradicionales suelen ser experiencias difíciles que generan estrés y fatiga innecesaria.
La prueba distingue claramente entre quienes presentan síntomas de demencia y quienes no. Facilita el monitoreo médico regular sin convertir cada revisión en una situación desagradable para el paciente.
El Alzheimer no es una consecuencia normal del envejecimiento. Su señal más clara es una pérdida de memoria que interrumpe la vida cotidiana, afectando las rutinas y la capacidad de procesar información.
No se trata simplemente de olvidar las llaves, sino de experimentar dificultad para completar tareas familiares. Presentar problemas para manejar cuentas o seguir recetas indica que el cerebro lucha por mantenerse funcional.
Ante la detección de estos cambios, es vital actuar con rapidez para iniciar terapias que mejoren la calidad de vida. El diagnóstico temprano ofrece tiempo valioso para planificar el futuro, como explican los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC):
Si notas estos cambios en ti o en alguien más, busca ayuda de inmediato. Un diagnóstico temprano permite tratar causas reversibles o iniciar terapias que, aunque no curen la enfermedad, pueden ralentizar los síntomas y mejorar el bienestar.
En #México, más de un millón y medio de personas viven con Alzheimer, una enfermedad silenciosa que no distingue nivel social y podría triplicarse en los próximos 25 años.