ANIMAL POLÍTICO. Estados Unidos no está cuidando a la ballena franca del Atlántico Norte (Eubalaena glacialis), una especie en peligro crítico de extinción. Colisiones por embarcaciones y enmallamiento en artes de pesca forman parte de las principales amenazas que este mamífero marino enfrenta en las aguas, debido a las omisiones que comete este país con la aplicación efectiva de sus leyes ambientales para protegerla de forma adecuada.
Oceana, una organización conservacionista internacional que se dedica a proteger los océanos de todo el mundo, advirtió sobre esta negligencia al solicitar al Secretariado de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) que elabore un expediente de hechos, de conformidad con los términos del artículo 24.28 del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La organización ingresó esta solicitud el 4 de octubre de 2021 ante la CCA vía correo electrónico. La petición está identificada bajo el código SEM-21-003.
En el documento, Oceana realizó una “Exposición de hechos”, es decir, presentó una serie de argumentos científicos y pruebas en las que describe cómo es que las actividades humanas como las colisiones por embarcaciones y el enmallamiento han puesto a la ballena franca del Atlántico Norte en peligro.
A dichas actividades se suman factores ambientales adicionales asociados con el cambio climático, ruidos oceánicos y explotación de recursos energéticos en aguas profundas que acrecientan las amenazas para esta especie.
Oceana señaló, además, que el expediente de hechos permite que las Partes, en especial a Estados Unidos y Canadá, junto con la CCA formulen una estrategia satisfactoria en favor de la conservación de la ballena franca del Atlántico Norte, con el objetivo de que cubra el rango completo de distribución de la especie en toda la costa del Atlántico.
El proceso para acceder a la elaboración del expediente de hechos de la ballena franca del Atlántico Norte duró cuatro años para que el secretariado pusiera a disposición del público el documento final, el 19 de diciembre de 2025.
Un expediente de hechos es el documento que permite aclarar las múltiples formas en que un gobierno parte del T-MEC, en este caso el estadounidense, ha sido omiso en la aplicación efectiva de sus leyes en materia medioambiental para proteger a estos mamíferos marinos de amenazas antropogénicas y factores ambientales asociados con el cambio climático, ruidos oceánicos y explotación de recursos energéticos en aguas profundas.
Oceana aseveró en la petición que envió a la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) respecto de la petición SEM 21-003 Ballena franca del Atlántico Norte, que las autoridades ambientales de Estados Unidos están incurriendo en omisiones en la aplicación efectiva de la legislación ambiental de ese país.
La organización señaló cuáles son las leyes en las que no está cumpliendo este país:
1) Ley de Protección de Mamíferos Marinos (Marine Mammal Protection Act— MMPA).
2) Ley de Especies en Peligro de Extinción (Endangered Species Act—ESA).
3) Ley Nacional de Política Ambiental (National Environmental Policy Act—NEPA).
4) regulaciones asociadas, para proteger a la Ballena franca del Atlántico Norte (Eubalaena glacialis).
De acuerdo con el expediente de hechos, la ballena franca del Atlántico Norte (Eubalaena glacialis) es una de las especies de mamíferos marinos protegidas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción (Endangered Species Act, ESA en inglés) como de la MMPA.
Ambos instrumentos señalan, dentro de sus requisitos, que el gobierno de Estados Unidos tiene la obligación de cumplir con instrumentar y aplicar en forma efectiva estos recursos de protección.
También menciona que, desde 1995, el gobierno estadounidense ha reconocido que las actividades asociadas a la pesca y al transporte marítimo son causantes del enmallamiento de ejemplares en aparejos de pesca y a colisiones contra embarcaciones.
Estas actividades son reconocidas como las principales causas antropogénicas de mortalidad y lesiones graves de la especie.
Durante el proceso, Oceana detalló en la notificación del 18 de agosto de 2021, dirigida al gobierno de Estados Unidos, que la ballena franca del Atlántico Norte (BFAN) forma parte del grupo de misticetos, o ballenas barbadas de gran tamaño, que habitan principalmente el océano Atlántico, a lo largo de la costa este de Canadá y Estados Unidos.
Esta especie, alguna vez abundante, tuvo una población de entre 9 mil y 21 mil individuos. Sin embargo, al día de hoy, la BFAN es una de las grandes ballenas que se encuentra en un alto peligro de extinción en el planeta.
La ballena franca del Atlántico Norte está registrada como especie en peligro de extinción desde la creación de la lista estadounidense de especies en peligro de extinción (Endangered Species List) en 1970 y protegida al amparo de la MMPA desde 1972.
Sin embargo, en julio de 2020, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó el estado de conservación de la especie y la consideró una especie “en peligro crítico de extinción” en su Lista Roja de Especies Amenazadas.
Oceana argumentó que, al día de hoy, sólo sobreviven unos 360 ejemplares de ballena franca del Atlántico Norte, de los cuales menos de 80 son hembras reproductoras.
El enmallamiento de ejemplares de ballena franca del Atlántico Norte con artes de pesca es una de las principales amenazas mortales para estos ejemplares. Oceana señaló en su petición que estos casos prevalecen en el Atlántico estadounidense.
Lo anterior se debe a que, el gobierno de Estados Unidos ha incurrido, de tiempo atrás, en omisiones para cumplir, instrumentar o aplicar en forma efectiva sus leyes y reglamentos ambientales en vigor.
Los actos negligentes a la conservación de estos mamíferos marinos ha llevado a que se registren “tasas inaceptables de interacciones mortíferas de ejemplares de BFAN con embarcaciones”, declaró la organización.
Estos hechos demuestran la falta de aplicación de disposiciones jurídicas en materia ambiental destinadas a controlar el tráfico naviero en esa región. La organización señaló que, en la década pasada, el Servicio Nacional de Pesca Marina (National Marine Fisheries Service, NMFS por sus siglas en inglés) de Estados Unidos informó la muerte de 218 ballenas de esta especie.
Se presume que este hecho ocurrió tras haber quedado atrapadas en aparejos de pesca o chocado con embarcaciones. Esta problemática dejó, aproximadamente, 24 ejemplares muertos por año.
Oceana advierte que, además de los casos letales existen efectos subletales del enmallamiento en artes de pesca en estos ejemplares ya que, “entorpecen el crecimiento y reducen el éxito reproductivo de los especímenes afectados”, describieron.
Las colisiones con embarcaciones también son parte de las amenazas provocadas por el hombre que afectan la seguridad de los ejemplares de ballena franca del Atlántico Norte, derivado del incumplimiento del gobierno estadounidense para aplicar de forma efectiva su legislación ambiental que proteja a esta especie de chocar con embarcaciones.
Las omisiones que las autoridades de Estados Unidos cometen para aplicar de forma efectiva se encuentran en Ley de Autorización de la Guardia Costera (Coast Guard Authorization Act, en inglés), la MMPA, la ESA y la NEPA, todas enfocadas en la protección de la ballena franca del Atlántico Norte del tráfico naviero.
Ocena también señaló dentro de los incumplimientos generalizados por parte del gobierno de Estados Unidos la aplicación efectiva del Reglamento que Regula la Velocidad de las Embarcaciones (Vessel Speed Rule) de 2008, al amparo de la MMPA y la ESA.
A estas omisiones se suma la aplicación efectiva de sanciones por violaciones relacionadas con la velocidad de las embarcaciones en conformidad con la MMPA o la ESA para proteger a la ballena franca del Atlántico Norte.
El secretariado de la CCA concluyó, dentro del “Expediente de hechos” que Estados Unidos incumple a la legislación ambiental del país y, a la adopción de medidas urgentes para atender las colisiones de mamíferos marinos con embarcaciones.
En cuanto al uso de artes de pesca, el secretariado del CCA también señaló que el gobierno de Estados Unidos ha permitido y continúa autorizando pesquerías comerciales que impactan en forma adversa a la ballena franca del Atlántico Norte.
El secretario reconoció que el gobierno de Estados Unidos está retrasando la adopción de medidas para atender las colisiones de mamíferos marinos con embarcaciones. Por ello, piden dar cumplimiento a los requisitos establecidos en el T-MEC para cumplir, instrumentar y aplicar de forma efectiva la legislación ambiental.
Además, piden que el gobierno de Estados Unidos tome “en serio consideración las recomendaciones de Oceana”.
El secretariado de la CCA instruyó al gobierno de Estados Unidos a emprender acciones inmediatas y efectivas para reducir o eliminar el uso nocivo de aparejos de pesca, minimizar el tráfico naviero.
Además de esas tareas, Estados Unidos también debe reducir los agentes de presión ambiental o estrés adicionales atribuibles al cambio climático, al ruido submarino dañino y a impactos derivados de la localización, construcción, operación y desmantelamiento de proyectos de explotación de recursos energéticos en aguas profundas.
Estados Unidos también deberá promulgar, instrumentar y aplicar disposiciones reglamentarias provisionales de emergencia para proteger a la ballena franca del Atlántico Norte.
Como parte de los compromisos permanentes abordados en el “Expediente de hechos” de esta especie, el documento señala que las entidades socias a nivel federal y estatal, y otras partes involucradas, declaran trabajar conjuntamente para avanzar en los esfuerzos destinados a conservar y restablecer la población de ballenas francas del Atlántico Norte.
Lo anterior se realizará mediante el uso de medidas de manejo existentes, innovaciones tecnológicas y asociaciones para ayudar a reducir el riesgo de colisiones con embarcaciones.
Mientras tanto, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA), también denominada NOAA Fisheries, aborda la recuperación y el monitoreo de la especie mediante diversas herramientas.