QUIEN. Bad Bunny hizo historia anoche durante el Super Bowl LX, ofreciendo el espectáculo de medio tiempo con la mayor audiencia registrada en la historia del evento.
De acuerdo con NBC, cadena oficial de transmisión, el show alcanzó 135,4 millones de espectadores, con algunas estimaciones preliminares que lo ubican en hasta 142,3 millones al sumar streaming y audiencias fuera del hogar.
Con este logro, Bad Bunny superó el récord anterior de 133,5 millones de Kendrick Lamar en el Super Bowl LIX 2025, así como el histórico registro de Michael Jackson en 1993 con 133,4 millones.
El artista puertorriqueño, de 31 años y cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, protagonizó un espectáculo de 13 minutos completamente en español, el primero en la historia del Super Bowl con predominancia total del idioma.
El show celebró la cultura puertorriqueña a través de elementos como una La Casita, mensajes de orgullo boricua y llamados a la unidad en América. Entre los invitados sorpresa estuvieron Lady Gaga, con un dueto destacado, Ricky Martin, y cameos de personalidades como Pedro Pascal, Cardi B, Karol G y Jessica Alba.
Aunque Bad Bunny no es el primer latino en actuar en un show de medio tiempo del Super bowl, en 2020 participó como invitado en el espectáculo co-encabezado por Shakira y Jennifer Lopez, sí se convirtió en el primer latino en encabezar como solista y en español completo, marcando un acontecimiento para la representación de la música latina a nivel global.
Desde el anuncio de Bad Bunny como headliner en septiembre de 2025, se generó una gran expectativa y controversia. Sus críticas a políticas migratorias y declaraciones contra la administración de Donald Trump polarizaron opiniones.
Por su parte, tras el show, Donald Trump calificó el show como “absolutamente terrible” y “una bofetada al país”, argumentando que “nadie entiende una palabra” y criticando los bailes.
La polémica sobre lenguaje, identidad y política fue intensa, con conservadores denunciando una “agenda woke” y fans celebrando un triunfo cultural. Pese a todo, el impacto fue indiscutible: Apple Music reportó un aumento del 700% en oyentes de Bad Bunny, y la conferencia de prensa previa al evento alcanzó más de 63 millones de visualizaciones.