CHIC MAGAZINE. Para muchos contribuyentes, el inicio de un nuevo año fiscal suele venir acompañado de pendientes como las declaraciones, multas acumuladas o créditos fiscales que se han vuelto una bola de nieve, pero la regularización fiscal podría ayudar y te decimos en qué consiste.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) decidió abrir una puerta que podría ayudar a miles de personas y empresas en 2026. El Gobierno de México confirmó la implementación del Programa de Regularización Fiscal 2026, una estrategia que busca fomentar la cultura del cumplimiento y, al mismo tiempo, ofrecer un respiro financiero a quienes arrastran adeudos.
El programa está dirigido a personas físicas y morales que hayan tenido ingresos en el ejercicio fiscal 2024 hasta por 300 millones de pesos.
El objetivo es claro, pues busca facilitar que los contribuyentes se pongan al corriente con el SAT sin enfrentar el peso completo de sanciones acumuladas.
Entre los principales beneficios destacan:
Este estímulo, previsto en la Ley de Ingresos de la Federación 2026, no se considera ingreso acumulable para efectos del ISR y no genera saldos a favor, devoluciones ni compensaciones.
Es decir, ayuda a reducir la deuda, pero no genera dinero “extra” para el contribuyente.
No todos pueden participar. Para ser elegible, es necesario:
El SAT definió tres grandes supuestos en los que se puede aplicar el estímulo:
Aquí entran quienes no presentaron declaraciones o reportaron menos de lo debido en 2024 o años anteriores.
Para acceder al beneficio, deben presentar las declaraciones correspondientes y pagar en una sola exhibición a más tardar el 31 de diciembre de 2026.
Si el SAT ya te está auditando, aún puedes entrar al programa siempre que se autocorrijan y pagues antes de que te notifiquen una resolución definitiva. También aquí la fecha límite es el 31 de diciembre de 2026.
Aplica para quienes ya tienen un crédito determinado por la autoridad y no lo impugnaron, o se desisten del medio de defensa.
En este caso, la solicitud debe presentarse antes del 31 de octubre de 2026, y el pago puede realizarse hasta en seis parcialidades, siempre que la última se cubra a más tardar el 30 de noviembre de 2026.
Al presentar la solicitud se suspende el procedimiento administrativo de ejecución, sin necesidad de garantizar el interés fiscal.
Si tienes multas, recargos o créditos firmes que siguen creciendo con el tiempo, este programa puede ayudarte a terminar con esa deuda con un costo mucho menor.
Además, regularizarse ahora reduce el riesgo de auditorías futuras y bloqueos administrativos.
Sin embargo, al entrar al programa aceptas íntegramente el crédito fiscal.
Si después intentas impugnarlo, el estímulo pierde efecto. Por eso, antes de solicitarlo, conviene revisar tu caso con un contador o asesor fiscal.