DIARIO DE XALAPA. Al ritmo de la jarana, con pancartas y consignas fue como este domingo 5 de abril colectivos ambientales, estudiantes y ciudadanos se movilizaron en el puerto de Veracruz para denunciar la magnitud del derrame de hidrocarburo que afecta más de 900 kilómetros de costa en el sur del país.
Roberto Juárez, activista climático y representante de la organización internacional Youth Building The Future Global, relató que durante la semana recorrió personalmente la costa desde Veracruz hasta Tabasco, documentando playas cubiertas de chapopote.
“Esta negación que por cuatro o siete semanas el gobierno intentó ocultar, pese a que viola el acuerdo de Escazú (acuerdo regional que garantiza acceso a información ambiental, participación ciudadana y protección de defensores del medio ambiente) en transparencia y rendición de cuentas, protección a personas activistas. Creo que esta información después de cuatro semanas sale a la luz y la gente lo podemos ver aquí en el puerto. A mí me sorprendió la falta de turismo y de ausencia del turismo en todo el estado, no solamente en Veracruz, sino en Tabasco igualmente”.
El ambientalista calificó como negligente que el gobierno minimizara la magnitud del problema, al tener afectaciones no solo al ecosistema, sino a los prestadores de servicios, pescadores y habitantes en general de las comunidades.
“Es una negligencia por completo y cabe en responsabilidad administrativa y penal por parte, no solamente de la gobernadora del estado de Veracruz, al negar por completo la situación y desinformar a la población respecto a solo son unas gotitas cuando pudimos ver a lo largo de estas semanas cómo fue aumentando y cómo fue llegando el chapopote a las playas del país”.
Ana Fernanda León, estudiante de biología en Veracruz y creadora del blog Hablemos de Biología, subrayó la dimensión social del problema. “En las playas más turísticas les dan limpieza a todos los días, sí, pero no es suficiente. Tú te vas a las comunidades de Alvarado, del sur y las playas apestan a chapopote, sus redes están completamente perdidas. Lo que queremos es justicia para todas las personas que dependemos del territorio, del mar”.
Los manifestantes recordaron que ya existen denuncias ante la Fiscalía General de la República y amparos promovidos por colectivos. Entre las principales exigencias destacan:
Transparencia en los reportes oficiales sobre el derrame
Identificación de responsables y deslinde de responsabilidades hacia Pemex
Remediación ambiental más allá de apoyos económicos a pescadores y turismo
Protección a comunidades vulnerables y garantía de salud pública frente a posibles afectaciones por contacto con hidrocarburo o consumo de mariscos contaminados
“Los expertos dentro del comité que se ha armado señalan que solamente el 3% del chapopote es el que llega a las playas, el otro 90% está en el fondo marino y eso no lo podemos ver, no lo podemos documentar y es muy complicado. Entonces eso es lo que necesitamos saber”, agregó el ambientalista.
Durante la lectura del posicionamiento a nombre de la Red del Corredor Arrecifal del Golfo de México, una activista expuso sobre el grave riesgo que enfrenta uno de los ecosistemas más importantes del país tras el derrame de hidrocarburo.
El corredor arrecifal comprende 650 kilómetros de extensión, con 125 formaciones de arrecifes, 76 coralinos y 47 rocosos, además de dos dunas sumergidas que abarcan más de 14 mil hectáreas, de las cuales cinco mil 700 corresponden a superficie coralina, formados por comunidades de pólipos, sostienen una biodiversidad única.
Aunque ocupan apenas el 1% de la superficie del planeta, albergan el 25% de todas las especies marinas. Hoy, esa vida está en riesgo, advierten los ambientalistas.
“En tan solo un mes pasamos de afectaciones en 16 sitios a 51 con presencia de Chapopotes. 42 en Veracruz y nueve en Tabasco de 170 kilómetros de línea de costa afectada. Ahora son más de 900 kilómetros y contando”, leyó Joana, una de las jóvenes que participó en la marcha.
La situación se agrava en plena temporada de anidación de tortugas marinas, con cinco especies en riesgo, la tortuga laúd, verde, caguama, carey y lora.
“Especies en peligro de extinción. No exageramos los daños, tal vez sean irreversibles. ¿Cómo se va a garantizar la de las poblaciones reproductoras, cómo se va a proteger a las nuevas generaciones?”
Los especialistas advierten que la contaminación podría tener impactos irreversibles en la reproducción y supervivencia de estas especies emblemáticas.
El posicionamiento subrayó que el derrame evidencia nuevamente la incapacidad del Estado mexicano para atender emergencias ambientales, derivada de corrupción y falta de cumplimiento de protocolos de segurida.
La exigencia central de la Red es que se garantice transparencia, rendición de cuentas y acciones de remediación reales, más allá de apoyos económicos temporales.
Los manifestantes se concentraron en el Asta Bandera, recorrieron el bulevar Manuel Ávila Camacho y culminaron en el Malecón de Veracruz.