EXPANSIÓN. Las nuevas plantas llegan a México más rápido que los ingenieros capaces de operarlas. El nuevo reporte de ManpowerGroup sobre el futuro del trabajo en ingeniería revela que 73% de los empleadores a nivel global tiene dificultades para encontrar ingenieros calificados, y en México el problema ya se siente en sectores estratégicos como energía, automotriz y semiconductores.
“No encontramos el talento necesario y realmente hoy estamos viendo una presión muy fuerte por toda la parte automotriz eléctrica”, enfatiza Tania Arita, directora de reclutamiento de ManpowerGroup México.
Pero la presión no viene solo del crecimiento industrial, sino del cambio tecnológico. El reporte advierte que la demanda energética de los centros de datos se duplicará en los próximos diez años, al tiempo que la oferta de ingenieros se mantendrá prácticamente estable.
Querétaro es uno de los ejemplos más claros. La expansión de campus tecnológicos y centros de datos ya está elevando la presión sobre ingenieros eléctricos y civiles especializados. Según Manpower, México necesitará una capacidad instalada de 1.5 gigavatios para responder al crecimiento de esta industria.
Y el problema no es exclusivo del país. Estados Unidos no logra cubrir una tercera parte de los más de 400,000 puestos de ingeniería que genera cada año. Europa enfrenta jubilaciones masivas. Mientras tanto, la industria global de semiconductores necesitará un millón de trabajadores calificados para 2030.
“Todos estamos compitiendo por ese mismo talento, pero México todavía tiene una población joven y eso nos vuelve más competitivos”, dice Arita.
Pero incluso esa ventaja comienza a verse insuficiente. El reporte halló que cada vez menos jóvenes optan por carreras de ingeniería, justo cuando las generaciones con más experiencia optan por jubilarse. Dentro de la industria, el fenómeno ya se conoce como “Tsunami plateado”.
Por eso las empresas modifican sus estrategias de contratación, porque el salario ya no alcanza para atraer ingenieros. Ahora las organizaciones intentan ofrecer algo más amplio, como flexibilidad laboral, desarrollo profesional, mentorías, esquemas híbridos y oportunidades de crecimiento acelerado.
“Necesitamos propuestas de valor más atractivas para las personas. Flexibilidad, trabajo híbrido, horarios distintos y desarrollo profesional”, reitera Arita.
El reto, sin embargo, no termina ahí. La inteligencia artificial también modifica la forma en que trabajan los ingenieros y, al automatizar tareas rutinarias, abre otra preocupación dentro de la industria: la pérdida de habilidades humanas.
De acuerdo con el estudio, 76% de los ingenieros teme una dependencia excesiva de la IA y la pérdida de capacidades fundamentales como resolución de problemas y creatividad, lo cual obliga a las empresas a formar talento más rápido y, al mismo tiempo, cuidar que las habilidades críticas no desaparezcan.
“Si no se actúa hacia 2030, las consecuencias serán retrasos en infraestructura crítica, mayores costos, menor competitividad e incluso riesgos para el crecimiento económico”, advierte Arita.
El reporte de Manpower indica que 90% de los empleadores que contratan ingenieros considera que la jubilación de empleados con experiencia ya afecta su estrategia de recursos humanos.
La preocupación crece porque muchas empresas sienten que el relevo no avanza al mismo ritmo que la demanda industrial. “Tenemos generaciones que ya se están jubilando y ese talento es clave también. Necesitamos trabajar en reskilling y upskilling para poder cubrir todas estas demandas nuevas”, señala Arita.