MEGANOTICIAS. La justa mundialista 2026 en México enfrenta su primera gran amenaza social antes del silbatazo inicial. Organizaciones de transportistas y productores de maíz anunciaron protestas y posibles bloqueos en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey (las tres sedes mexicanas de la Copa del Mundo), movilizaciones que podrían extenderse incluso hasta el arranque del torneo si no logran acuerdos con el Gobierno federal.
La advertencia encendió las alertas por posibles afectaciones en carreteras, accesos urbanos y zonas estratégicas vinculadas con la logística mundialista, especialmente en la capital del país, donde se celebrará el partido inaugural en el histórico Estadio Azteca.
Eraclio Rodríguez, líder de productores de maíz en Chihuahua, dijo que las manifestaciones comenzarán el próximo 5 de junio y se concentrarán en puntos clave de las ciudades sede.
El dirigente reconoció que las movilizaciones sí buscarán impactar zonas relacionadas con los partidos de fútbol y lanzó una advertencia directa al Gobierno federal: si no existe un acuerdo con la Secretaría de Gobernación, las protestas podrían mantenerse durante meses.
Aunque los productores aún no revelan qué vialidades bloquearán, adelantaron que las acciones se realizarán en puntos estratégicos, por lo que podrían verse afectadas carreteras federales, casetas de cobro, entradas principales a las ciudades, avenidas clave y zonas cercanas a estadios, hoteles, aeropuertos y rutas utilizadas para la operación del torneo.
Productores denuncian falta de apoyos
Las organizaciones campesinas mantienen un conflicto con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum por el esquema de comercialización del maíz y el control de precios. Los productores aseguran que el mercado nacional sigue dependiendo de la Bolsa de Chicago, situación que afirman golpea directamente los ingresos del campo mexicano.
Los agricultores también denunciaron bajos precios de venta, altos costos de producción, sequías, reducción de apoyos al campo y falta de mecanismos para estabilizar el mercado nacional. Entre sus principales demandas destacan mejores precios de garantía, apoyos para comercialización, programas contra sequías y cambios al modelo de fijación de precios.
Las posibles protestas representan un desafío para la operación previa del Mundial 2026, torneo que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá. Además del impacto vial, las movilizaciones podrían afectar traslados de aficionados, turismo, transporte público y accesos a zonas mundialistas en las tres sedes mexicanas.
Ante este escenario, autoridades y ciudadanos deberán mantenerse atentos a reportes oficiales de tránsito y rutas alternas, mientras crece la tensión entre el Gobierno federal y el sector agrícola a poco más de un año de que el balón ruede en el torneo más importante del planeta.