LA JORNADA. La Fiscalía General de la República (FGR) y el Gabinete de Seguridad detectaron una red de contrabandistas ferroviarios que utilizaban cargamentos declarados ante las autoridades con volúmenes de combustible mucho menores a los que realmente transportaban, o incluso declarándolos como si fueran otros productos con una carga fiscal distinta, ocultando así millones de litros de hidrocarburos, por estos grupos delictivos fue utilizada la Aduana de Matamoros, Tamaulipas.
“En este esquema participan empresas importadoras, agentes aduanales, empresas destinatarias del combustible, operadores ferroviarios y empresas encargadas de la dispersión financiera de los recursos, todos ellos integrados para fragmentar la trazabilidad de la operación y aparentar que el producto tiene un origen lícito”, señaló la FGR.
La institución que encabeza Ernestina Godoy Ramos puntualizó que este esquema de “huachicol ferroviario” se diferencia del “robo de combustible mediante tomas clandestinas, el contrabando de combustible o huachicol fiscal, porque opera a través de complejas redes de empresas fachada, importadores, operadores logísticos, agentes aduanales y esquemas financieros que han permitido a grupos criminales introducir al país combustible de procedencia ilícita, evadir el pago de impuestos y comercializarlo ilegalmente”.
En el caso del huachicol fiscal los grupos delictivos utilizan “diferentes rutas y medios de transporte para mover el combustible dentro del país. Una de ellas era vía marítima, utilizando documentación falsa para simular importaciones legales. Una vez que el combustible llegaba a puertos nacionales, era descargado sin ser declarado y almacenado en instalaciones clandestinas para después distribuirlo a estaciones de servicio y clientes industriales.
“Posteriormente, a través de transporte terrestre, el combustible era mezclado con producto de origen legal para dificultar su identificación y finalmente era incorporado al mercado mediante una red de distribución que buscaba ocultar su origen ilícito”.
En ese contexto la FGR informó que trabajos de inteligencia se detectó una red de contrabandistas ferroviarios y las investigaciones realizadas por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) “han permitido establecer que todas estas operaciones forman parte de una misma estructura criminal, Estados como Coahuila, Durango y Zacatecas funcionan como nodos logísticos que conectan las operaciones marítimas, ferroviarias y terrestres para insertar el combustible en el mercado nacional”.
En cuanto a resultados en el combate al contrabando de hidrocarburos, la FGR dio a conocer que en la modalidad marítima, destaca el aseguramiento del buque Challenge Procyon en el puerto de Tampico, Tamaulipas, donde fueron asegurados alrededor de 10 millones de litros de diésel, además de tractocamiones, autotanques, documentación aduanera e infraestructura de almacenamiento, así como la detención de dos personas. Lo anterior afectó la estructura logística de la organización, generándole un impacto económico aproximado de 372 millones de pesos, en este caso se ha detectado el involucramiento de altos mandos de la Secretaría de Marina.
Asimismo, en Ensenada, Baja California, fue asegurado el combustible descargado del buque Torm Agnes, con ocho millones 892 mil 1 litros de hidrocarburo localizados en un predio de El Sauzal. En esta operación también fueron aseguradas pipas cargadas con combustible de procedencia ilícita, fueron detenidas tres personas y continúan vigentes órdenes de aprehensión contra otros presuntos responsables, con lo que se causó una afectación a este grupo delictivo aproximado de 154 millones 920 mil 363 pesos.
En este esquema el Ministerio Público federal informó que logró el aseguramiento de ferrotanques en San Luis Potosí, Nuevo Laredo, Tampico y Coahuila, 170 ferrotanques con 18 millones 900 mil litros, así como una espuela ferroviaria en Coahuila de Zaragoza.
Estos aseguramientos causaron un impacto económico aproximado de 238 millones 818 mil pesos al grupo delictivo, y se han abierto “diversas líneas de investigación relacionadas con más de 70 personas físicas y morales con operaciones detectadas en nueve entidades del país”.
De igual forma, entre los resultados más relevantes de esta estrategia se encuentra una indagatoria que recientemente trascendió al ámbito público sobre los resultados de las investigaciones con respecto a uno de los esquemas de contrabando de combustibles de mayor dimensión detectados en el país, con operaciones concentradas en la Aduana de Matamoros, Tamaulipas.
En este caso ya se han librado 13 órdenes de aprehensión y se encuentran involucrados algunos militares, como Armando Barrera Trujillo y Blas Pérez Sarabia García, quienes se desempeñaron como directores de la Aduana de Matamoros.
Las investigaciones iniciadas a raíz de una denuncia anónima y que se desarrollo durante casi un año, dieron como resultado el aseguramiento de aproximadamente 15 millones de litros de hidrocarburos, 129 ferrotanques, tractocamiones y autotanques, además de diversas órdenes de aprehensión.
Aunque el Ministerio Público Federal indicó que esta indagatoria ha llevado “a la detención y vinculación a proceso de posibles integrantes de la organización criminal, así como el seguimiento de una red conformada por empresas, operadores logísticos y servidores públicos presuntamente involucrados”, no ha dado a conocer la identidad de los involucrados y había mantenido secrecía del inicio del procedimiento penal.