POSTA. Un presunto centro de huachicol se encontraba a solo 200 metros de la línea 2 del oleoducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), una infraestructura que conecta la refinería de Ciudad Madero con Cadereyta, Nuevo León.
La cercanía del inmueble con el ducto es uno de los elementos que forman parte de la investigación de autoridades federales, que durante el fin de semana catearon y aseguraron tres predios ubicados en el fraccionamiento Bugambilia, en los límites de Güémez y Victoria
Los predios asegurados se encuentran aproximadamente a 200 metros de la línea 2 del oleoducto subterráneo de crudo de Pemex, de 24 pulgadas de diámetro, que corre paralela a la carretera federal 101.
De acuerdo con la información proporcionada, este ducto conecta la refinería de Ciudad Madero, Tamaulipas, con la refinería de Cadereyta, Nuevo León, y tendría una capacidad aproximada de 160 mil barriles diarios de crudo.
La proximidad adquirió relevancia debido a que las autoridades investigan la posible existencia de un túnel que habría sido construido en la zona para llegar hasta la tubería y sustraer hidrocarburo.
Los terrenos, que en conjunto abarcan alrededor de 10 mil metros cuadrados, estaban delimitados con bardas y contaban con numerosas cámaras de seguridad.
En uno de los predios fue localizado un galerón utilizado para resguardar vehículos, además de 16 contenedores con capacidad de 80 mil litros cada uno.
También fueron localizados decenas de contenedores IBC Tote y más de una veintena de pipas y tractocamiones relacionados con las empresas Activ Ambiental y Aviltrex, cuya posible participación en el manejo de hidrocarburos robados es parte de las investigaciones.
Las autoridades también aseguraron nueve tractocamiones, un autotanque, 22 toneles, 16 contenedores de acero móviles, 25 vehículos y una tolva.
La investigación busca determinar si la infraestructura localizada era utilizada para almacenar, transportar o comercializar hidrocarburo obtenido ilegalmente de los ductos de Pemex.
Uno de los principales puntos de interés es el presunto túnel que habría sido construido para conectar los predios con el oleoducto. Hasta ahora, su existencia y finalidad forman parte de las líneas de investigación y no constituyen un hecho judicialmente acreditado.
Durante las diligencias también se documentó que habían sido retirados postes metálicos, letreros de advertencia y otras marcas que Pemex había colocado para señalar el paso del oleoducto.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que, como resultado de los cateos realizados en este sitio, fueron detenidas 14 personas y asegurados 348 mil 700 litros de aceite.
En las acciones participaron elementos del Ejército Mexicano, Marina, Fiscalía General de la República, Policía Estatal y personal de Pemex.
La investigación permanece abierta para determinar la procedencia del hidrocarburo, el uso de la infraestructura localizada y la posible relación de las personas y empresas involucradas con una red dedicada al robo y traslado ilegal de combustibles.