LA JORNADA. En poco más de 50 años las poblaciones de fauna silvestre a nivel global disminuyeron 73 por ciento debido -entre otras causas- a la pérdida de hábitat, cambio climático y sobrexplotación, de acuerdo con el informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés). A pesar del declive, hay recuperaciones “históricas” de especies como los tigres, tortugas marinas verdes o elefantes.
El documento, que se publica cada dos años, analizó la tendencia de 35 mil 803 poblaciones de 5 mil 790 especies de vertebrados (anfibios, aves, peces, mamíferos y reptiles). El descenso más llamativo se registra en los ecosistemas de agua dulce, seguidos de los terrestres y los marinos.
Por región, América Latina y el Caribe registra la caída más pronunciada (95 por ciento) –a pesar de tener seis países catalogados como megadiversos–, seguida de África (80 por ciento) y Asia-Pacífico (49 por ciento). La pérdida y degradación del hábitat son las amenazas más reportadas para estas poblaciones, además de la sobrexplotación, el cambio climático, la contaminación, las especies invasoras y las enfermedades.
Durante la presentación del informe ‘Planeta Vivo 26, la ciencia de la esperanza’, María José Villanueva, directora general de WWF México, señaló que los sistemas energético (contribuye al cambio climático), alimentario (principal causa de la pérdida del hábitat) y financiero (avala actividades perjudiciales al medio ambiente) son los principales motores de la pérdida de la naturaleza.
Entre las poblaciones de especies que han tenido progresos se encuentran la de tigres silvestres, que aumentó 70 por ciento en 15 años al pasar de 3 mil 200 ejemplares (en 2010) a 5 mil 700 el año pasado; el atún aleta azul ya no se considera una especie amenazada.
También los elefantes del sur de África se mantienen estables o en crecimiento bajo manejo comunitario; y la tortuga marina verde, antes en peligro, hoy está clasificada en preocupación menor. La organización atribuyó estos avances a “un efecto de acción colectiva”.
En colaboración con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), WWF documentó que existe una recuperación de especies endémicas que se encontraban en peligro de extinción.
Una de ellas es el borrego cimarrón, actualmente catalogada como especie en recuperación con más de 100 mil ejemplares. También, en los últimos 15 años, el cocodrilo de pantano ha tenido una recuperación calculada en 74 mil ejemplares, con 63 por ciento de crías o juveniles.