61BKgoixnC7bl3oY3WWp.png

Vacuna del herpes zóster: nuevos hallazgos la asocian con un envejecimiento más lento

Por: Administración
2026-01-23 00:27:18
41

INFOBAE. El hallazgo de que la vacuna contra el herpes zóster podría asociarse con un envejecimiento biológico más lento reconfigura el alcance de las estrategias de inmunización en personas mayores.

Según una investigación publicada en la revista Journals of Gerontology, el efecto de la inmunización no se limita a evitar la infección y sus complicaciones inmediatas, sino que también parece influir en los procesos inflamatorios y moleculares relacionados con el envejecimiento, lo que podría tener implicaciones a largo plazo para la salud general de este grupo poblacional.

Diversos estudios previos habían sugerido que la vacunación contra el herpes zóster puede impactar en la reducción de la inflamación y en la modulación de procesos asociados al envejecimiento. Investigaciones publicadas en revistas como Nature y Cell ya habían vinculado esta vacuna con menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Estos antecedentes respaldan la idea de que la inmunización puede tener beneficios más allá de la protección frente a infecciones agudas.

El herpes zósterque se origina por la reactivación del virus varicela-zóster —el mismo responsable de la varicela—, afecta hasta a un tercio de los adultos a lo largo de sus vidas y su frecuencia aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, según la Organización Mundial de la Salud.

El herpes zóster se origina por la reactivación del virus varicela-zóster, responsable de la varicela y frecuente en mayores de 50 (Freepik)

El último trabajo, liderado por científicos de la Escuela de Gerontología Leonard Davis de la Universidad del Sur de California, analizó los datos de más de 3.800 adultos en Estados Unidos. El equipo comprobó que quienes recibieron la vacuna mostraban valores significativamente más bajos en los indicadores de envejecimiento biológico, incluso cuatro años después de la inmunización.

Entre los aspectos evaluados se destacó la reducción de la inflamación sistémica de bajo nivel —fenómeno conocido como inflammaging—, vinculado al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, fragilidad física y deterioro cognitivo.

“Al ayudar a reducir esta inflamación de fondo —posiblemente al evitar que el virus latente se reactive—, la vacuna podría estar apoyando un envejecimiento más saludable”, señaló Jung Ki Kim, la investigadora principal.

La investigación pone énfasis en la diferencia entre edad cronológica y biológica, subrayando que este último concepto refleja el estado real de órganos y sistemas del cuerpo, más allá de la cifra en años.

El análisis incluyó siete indicadores clave, entre los que se cuentan la inflamación crónica, los procesos de neurodegeneración y los cambios epigenéticos y transcriptómicos que alteran la actividad de los genes y la producción de proteínas.

Incluso al controlar por factores sociodemográficos, las personas vacunadas presentaron puntuaciones de envejecimiento biológico compuesto significativamente más bajas.

La reactivación del virus de la varicela-zóster, causante del herpes zóster, es conocida por producir erupciones dolorosas y complicaciones persistentes, como la neuralgia postherpética. Sin embargo, los resultados de este estudio sugieren que la vacunación no solo previene estas manifestaciones, sino que constituye una herramienta adicional para promover la resiliencia y la salud a largo plazo en la población mayor.

Vacuna del herpes zóster y deterioro cognitivo

Otras investigaciones han comprobado que la vacuna contra el herpes zóster podría prevenir y ralentizar la demencia. Un estudio, publicado inicialmente en Nature, examinó los historiales de más de 280 mil personas de entre 71 y 88 años que no presentaban demencia al inicio del programa de vacunación. Luego, se divulgó un seguimiento del trabajo en la revista Cell. Durante los siete años posteriores, los resultados mostraron que quienes recibieron la vacuna contra el herpes zóster presentaron un 20% menos de probabilidades de desarrollar demencia en comparación con quienes no la recibieron.

Reducir los brotes del virus mediante vacunas puede traducirse en menos casos de deterioro cognitivo en la vejez, según un estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro estudio reciente a gran escala publicado en Nature Medicine y difundido por The Washington Post, documentó que reducir los brotes del virus mediante vacunas puede traducirse en menos casos de deterioro cognitivo en la vejez, en especial entre mujeres y adultos mayores.

La vacunación contra el herpes zóster no solo protege contra los brotes dolorosos, sino que también reduce el riesgo de demencia de forma significativa. Al analizar a millones de pacientes, el trabajo en Nature Medicine documentó que las personas inmunizadas presentaron entre un 27 % y un 33 % menos riesgo de demencia en los tres años posteriores a la aplicación.

El estudio en Cell concluyó: “Nuestros hallazgos sugieren que la vacunación contra el herpes zóster con virus vivos atenuados previene o retrasa el deterioro cognitivo leve y la demencia, y ralentiza la evolución de la enfermedad en quienes ya viven con demencia”.

Estos hallazgos refuerzan la visión de la vacunación en la edad adulta como un instrumento esencial más allá de la prevención de enfermedades agudas, al incidir directamente sobre los mecanismos biológicos del envejecimiento y aportar nuevos argumentos para la ampliación y adaptación de los programas de inmunización.

Herpes zóster: síntomas y prevención

De acuerdo a Cleveland Clinic de EEUU, el síntoma más común del herpes zóster es una erupción dolorosa, abultada o con ampollas. Puede aparecer cerca de la cintura o en un lado de la cara, el cuello, el pecho, el abdomen o la espalda. A veces, aparece en otras partes del cuerpo.

Otros síntomas que pueden aparecer antes o junto con la erupción incluyen:

  • Dolor nervioso profundo, ardiente o punzante
  • Picazón u hormigueo
  • Áreas de piel rojiza o descolorida
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Sentirse mal (malestar)
  • Malestar estomacal

Algunos síntomas iniciales, como dolor nervioso y decoloración, pueden aparecer semanas antes de la erupción. Otros pueden aparecer en los días previos. La erupción se convierte en ampollas entre tres y cuatro días después de su aparición. En unos 10 días, las ampollas se secan y forman costras, las cuales pueden tardar algunas semanas en desaparecer por completo.


n6oPerUY3K4X2IyYNU0N.png

Administración

Síguenos en nuestras redes sociales!

FacebookTwitter, o Mándanos un Correo Electrónico