LA JORNADA. Luego de una década de la desaparición del Fideicomiso del Centro Histórico de Tampico (FICETAM), el Congreso del Estado Libre y Soberano de Tamaulipas abrió la discusión para la eventual creación del organismo público descentralizado Centro Histórico de Tampico, una figura que buscaría articular políticas de recuperación urbana, preservación del patrimonio arquitectónico y atracción de inversión en una de las zonas emblemáticas del sur del estado.
La propuesta fue planteada por el diputado Humberto Prieto Herrera, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), quien sostuvo que el nuevo esquema permitiría superar la dispersión institucional que ha marcado los esfuerzos de rescate del centro histórico porteño.
“Analizaremos la creación de la autoridad del centro histórico de Tampico… permitirá planificar con visión estratégica la recuperación urbana, la preservación del patrimonio arquitectónico y la atracción de inversión. Un centro histórico ordenado y dinámico genera empleo, fortalece el comercio local y proyecta la ciudad como destino atractivo”, afirmó el legislador por Reynosa.
Prieto Herrera subrayó que el planteamiento apunta a integrar de manera integral acciones que, hasta ahora, han dependido de administraciones municipales con alcances limitados y de patronatos ciudadanos con recursos fragmentados, lo que ha impedido una política pública de largo plazo.
El anuncio revive un debate pendiente desde la eliminación del Fideicomiso del Centro Histórico de Tampico (FICETAM), desaparecido durante el sexenio del exgobernador priista Egidio Torre Cantú (2011–2016). Dicho periodo fue ampliamente documentado por su opacidad administrativa y por señalamientos de corrupción que debilitaron —y en algunos casos cancelaron— mecanismos de participación ciudadana orientados a la protección del patrimonio urbano y cultural.
La disolución del FICETAM, que operaba bajo un modelo de cogestión entre autoridades y sociedad civil, significó un freno a proyectos de rescate de plazas públicas, fachadas históricas y edificios emblemáticos, considerados ejes centrales de la identidad portuaria de Tampico.
Durante la segunda mitad del gobierno de Torre Cantú y en el marco de la LXII Legislatura del Congreso de Tamaulipas (2013–2016), se tomaron decisiones presupuestales y legales que redefinieron el rumbo institucional del estado. En ese periodo fungieron como diputados locales, entre otros, Erasmo González Robledo, Eduardo Hernández Chavarría, Carlos Javier González Toral, Olga Sosa Ruiz, Ana María Herrera Guevara, Patricio Edgar King López, Ramiro Ramos Salinas, Juan Báez Rodríguez, Griselda Dávila Beaz, Aida Zulema Flores Peña, Laura Felícitas García Dávila, Juan Rigoberto Garza Faz, Juan Diego Guajardo Anzaldúa, José Ricardo Rodríguez Martínez, Heriberto Ruiz Tijerina y Marco Antonio Silva Hermosillo.
Estos legisladores integraron el Congreso que acompañó las decisiones clave del último tramo del sexenio priista, previo a la alternancia política en Tamaulipas, en un contexto marcado por la centralización del poder y el debilitamiento de contrapesos ciudadanos.