EL IMPARCIAL. El jefe del ejército de Noruega ha planteado un escenario de seguridad grave para Europa del Norte.
El general Eirik Kristoffersen declaró a The Guardian que Oslo no puede excluir la posibilidad de una futura invasión rusa, cuyo objetivo no sería conquistar territorio noruego, sino proteger las capacidades nucleares que Rusia tiene desplegadas muy cerca de la frontera, en la península de Kola.
Sus declaraciones reflejan la redefinición de la seguridad europea tras la guerra en Ucrania y ocurren en un momento de tensión por los comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia y el rol de los aliados.
Kristoffersen explicó la lógica detrás de esta preocupación.
Gran parte del arsenal nuclear estratégico de Rusia, submarinos nucleares, misiles terrestres y aviones con capacidad nuclear, está ubicado en la península de Kola, a muy corta distancia de la frontera con Noruega.
No quitamos eso de la mesa, porque sigue siendo una opción para Rusia“, afirmó.
En la misma entrevista, Kristoffersen criticó abiertamente dos declaraciones recientes de Trump:
Primero, calificó como "inaceptables" las afirmaciones de Trump de que los países aliados no sirvieron en posiciones de primera línea.
Estuvimos definitivamente en la línea del frente... Perdimos a 10 noruegos. Perdí amigos allí“, dijo el general, quien sirvió varias giras en ese conflicto.
Añadió que Trump “no sabe de lo que habla” y que “un presidente no debería decir estas cosas”.
Después, desestimó como "muy extraño" el reclamo de Trump de que China y Rusia tienen designios militares sobre Groenlandia.
Dijo que la inteligencia noruega no ve evidencia de eso y que la actividad rusa en el Ártico se centra en el acceso al Atlántico, no en esa isla.
Las declaraciones del jefe militar noruego se dan en un momento de cambios profundos:
Al ser consultado hipotéticamente sobre una posible toma militar de Groenlandia por parte de EE.UU., Kristoffersen dijo que no ocurriría.
Pero aprovechó para enviar una advertencia general sobre las ocupaciones:
Si Rusia está aprendiendo algo de la guerra en Ucrania, creo que es que nunca es una buena idea ocupar un país“.
Subrayó que “ocupar en primer lugar a menudo es muy fácil, pero mantener la ocupación es muy, muy difícil”.
Esta reflexión, aunque general, parece dirigida a cualquier “potencia expansionista”, cerrando una entrevista que mezcla advertencias estratégicas concretas, críticas políticas y lecciones de los conflictos recientes.