MILENIO. El expresidente Andrés Manuel López Obrador rompió su retiro político en Palenque, Chiapas, para emitir un extenso y detallado posicionamiento respecto a la actual relación bilateral entre México y Estados Unidos, y la reciente 'embestida' de la Casa Blanca.
El exmandatario tabasqueño utilizó su cuenta oficial de X para emitir una postura contundente que evoca de inmediato el lenguaje y las consignas de su gestión gubernamental.
Además, externó su apoyo "sin condiciones" hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, a la vez que pronunció una reflexión sobre el líder republicano.
"Por el bien de todos, que regrese el otro Trump", sentenció López Obrador a través de la publicación.
El exmandatario denunció que la 'embestida' de la Casa Blanca, bajo los argumentos de combatir la migración y el 'narcoterrorismo', responde estrictamente a una estrategia de carácter político y electoral con miras a los comicios estadunidenses de noviembre.
López Obrador respaldó la postura previa de Sheinbaum Pardo, señalando que las acusaciones de Washington carecen de un interés genuino por resolver la adicción a las drogas en su propio país.
En su lugar, el tabasqueño afirmó que diversos funcionarios estadunidenses están tramando debilitar de forma sistemática al partido Morena para fortalecer a la oposición de derecha en México, con el objetivo latente de imponer un gobierno "entreguista, corrupto, mafioso y cruel" que resulte vulnerable y subordinado a los intereses de la Casa Blanca.
En el documento, López Obrador analiza la 'metamorfosis' política del magnate estadunidense, ya que contrastó de forma las actuales tensiones con el pragmatismo que definió la relación bilateral durante el periodo en que ambos coincidieron como jefes de Estado.
El fundador de Morena enlistando acuerdos entre él y Trump que, según afirmó, posee las pruebas para demostrar:
AMLO pide rectificar a la Casa Blanca
Sobre la decisiones de Trump, López Obrador atribuyó las políticas actuales a la preocupante influencia de un entorno de asesores internos y externos a los que describió como "inexpertos, resentidos y fanáticos consejeros que no son hombres de Estado".
Finalmente, deseó que el presidente de Estados Unidos rectifique su rumbo, recupere su juicio práctico y "mande al carajo a las rémoras que lo rodean", cerrando su carta con la frase que evoca a una de sus ideologías que marcaron a su administración.